Equipo Madina

Propuestas para el futuro

Compromisos

Los programas electorales de los diferentes partidos están llenos de propuestas y compromisos que poner en práctica cuando lleguen al poder. Todos se comprometen a crear unas medidas que fomenten el crecimiento del empleo, eliminen la corrupción y saquen a España del atolladero en el que se encuentra.

Pero la mayor parte de esos compromisos (sino son todos) se desvanecen cuando el grupo elegido llega al poder. Parece que se les olvida lo que han prometido y cuales eran sus propuestas.

Compromisos

Esto ha pasado desde el comienzo de la democracia, y es por eso que la gente está desengañada con los partidos políticos y sus dirigentes. Luego nos preguntamos el porqué de que la gente no acuda a las urnas a votar.

Si, votar es un derecho que tenemos todos los españoles para poder elegir a nuestro presidente, pero con los resultados de las últimas dos elecciones, la ciudadania está desencantada, y piensa que no se la escucha y que no vale la pena votar, ya que luego no dejan gobernar al partido más votado, o bien crean acuerdos entre otros partidos (que no han sido los más votados) y gobierna el que ellos quieren.

Por no hablar de que, una vez instaurados en la Moncloa, parece que todas las propuestas quedan olvidadas y sustituidas.

Si bien es cierto que el presidente no puede hacer lo que quiera, más bien tiene que seguir las directrices que le señala la Comunidad Europea para cumplir los objetivos. Pero, si ya saben que no lo van a poder cumplir, por seguir el plan marcado por Merkel, ¿Por qué razón lo proponen?

Bien es sabido que regalarle los oídos a los ciudadanos es, precisamente, lo que se les da bien. Como en el Imperio Romano, con circo y pan mantenían al pueblo tranquilo y sin sublevarse, mediante todas estas propuestas pretenden hacer creer a la gente, algo que no son.

Esto conlleva la pérdida de fe y apoyo de los ciudadanos a sus líderes políticos, y la falta de confianza rompe toda esperanza en la recuperación. Si nos fijamos en Estados Unidos, tienen a su presidente como a un personaje que respetan y admiran.

Puede que no cumpla todo lo que promete, pero sus compromisos se hacen patentes en todos los pasos que da. Esto genera respeto y confianza en esta figura, cosa que en España está pérdida.

La figura pública del presidente es ridiculizada y vilipendiada a diario. Y es por eso que necesitamos un líder que sepa ganarse el respeto de todos y que cumpla con sus compromisos.